Cirugía Plástica

La satisfacción con la propia imagen es un factor determinante para un buen nivel de autoestima. La Cirugía Plástica y Estética puede ser de gran ayuda a este respecto.

Entre los factores que resaltan como determinantes del deterioro de la imagen están las manifestaciones cutáneas que resultan del efecto combinado de la edad y el medio ambiente. El llamado fotoenvejecimiento incluye efectos tales como arrugas, pigmentación irregular, queratosis seborreica o actínica, etc. Algunas de estas alteraciones, como las queratosis actínicas, poseen capacidad premaligna.

No todas las personas presentan la misma sensibilidad para estas alteraciones, de suerte que quienes tienen piel menos pigmentada, con dificultad para broncearse y facilidad para quemarse durante las exposiciones al sol, o las personas muy fumadoras, presentan riesgo más alto.

Junto a la problemática ligada al fotoenvejecimiento, que en mayor o menor medida afecta a todos, hay situaciones que llevan a que muchas personas no se encuentren satisfechas con algunos aspectos de su imagen. Los casos más frecuentes vienen representados por las mamas, con volumen demasiado escaso o excesivo, la nariz, los párpados, la orientación de las orejas, el abdomen que sobresale en exceso, etc.

Actualmente hay muchas opciones de tratamiento, que consiguen los resultados deseados, incluso sin que se requiera ingreso hospitalario en algunos casos. La oferta que se ofrece es extraordinaria: solo en internet hay miles de direcciones que publicitan productos o procedimientos con promesa de resultado milagroso. Por lo tanto, siempre es conveniente, a la hora de tomar una decisión, recurrir a organizaciones médicas oficiales, tales como la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética, donde podrá confirmar si el cirujano elegido se encuentra o no cualificado.