Ginecomastia

Es un problema que afecta al varón, cuando una o sus dos mamas presentan un desarrollo excesivo. No debe confundirse con el desarrollo mamario que suele acompañar a la obesidad, pues en este caso es el sobrepeso el causante, y la reducción del mismo suele acabar con el problema.

Se trata de un problema relativamente frecuente, cuyas causas pueden ser variadas, a menudo desconocidas.

La intervención consiste en una eliminación de grasa y tejido glandular mamario hasta conseguir un tamaño apropiado para el género masculino. Debe realizarse en el quirófano, y en general no suele requerirse hospitalización subsiguiente, aunque puede ser necesaria en casos concretos. La duración estándar de la intervención suele ser de 1 a 2 h, aunque puede ser más larga en casos más complejos. Igualmente, puede hacerse con anestesia local y sedación, pero ciertos casos pueden requerir anestesia general.

La técnica quirúrgica puede tener variantes, pero frecuentemente se realiza la incisión por el borde de la areola, a través de la cual se retira la grasa, tejido glandular y piel sobrantes.

El postoperatorio sigue un patrón muy similar al de la reducción mamaria. Es recomendable un tejido elástico de compresión durante un tiempo, y es normal que exista un cuadro inflamatorio más o menos marcado durante varios días. La vuelta a la actividad normal puede intentarse pronto, aunque al principio debe evitarse los movimientos bruscos. Las suturas se retiran entre una y dos semanas después de la intervención.

Más información sobre tratamiento corrector de la ginecomastia en https://secpre.org/pacientes/cirugia-estetica/cirugía-de-la-mama/ginecomastia.