Las visitas del embarazo

Es de las visitas más importantes, y debería llevarse a efecto inmediatamente después de que la mujer sabe que está gestante. Si ha realizado visita preconcepcional, puede demorarse un poco (más o menos la semana 8).

En esta visita deben abordarse distintas cuestiones, tales como:

  • Correcta medida de la edad gestacional (semanas del embarazo). Hay mujeres que no son regulares con sus reglas o, aunque lo sean, pueden haber quedado gestantes, por la razón que sea, en un momento distinto a la teórica ventana fértil del ciclo.
  • Confirmación de que la gestación es intrauterina (no es por tanto una gestación ectópica), de si hay uno o más embriones, etc.
  • Parámetros de exploración clínica básica pero con relevancia en la gestación, tales como la medida de la presión arterial, el índice de masa corporal (relación entre peso y talla), etc.
  • Pruebas de laboratorio: es el momento para conocer datos importantes, tales como:
    • Parámetros medidos en sangre:
      • Grupo de sangre y Rh
      • Hematología básica: glóbulos rojos y parámetros relacionados (hemoglobina y hematocrito), glóbulos blancos, plaquetas…
      • Serología, incluyendo inmunidad frente a la sífilis, toxoplasmosis, rubeola, citomegalovirus, hepatitis B y C, y virus de la inmunodeficiencia humana (HIV).
      • Valoración de posibles patologías con peso genético.
    • Parámetros medidos en orina:
      • Urocultivo, pues la gestación supone un estado (menos peristaltismo ureteral, compresión de vejiga y uréteres por el útero creciente) en el que las infecciones de orina pueden complicarse.
  • Diálogo sobre la estrategia general a seguir en el embarazo, cuestiones que puedan surgir, etc.

Visitas siguientes

Los objetivos de estas visitan pretenden mantener la salud materna y garantizar un buen desarrollo del feto.

No hay una norma estricta sobre el número exacto de visitas que se requieren, pero es bastante general que las visitas sean mensuales y, a partir de las 36 semanas de embarazo, algo más frecuentes hasta el momento del parto.

También importante, hay una serie de visitas que requieren un momento concreto a lo largo del embarazo, como son las relacionadas con:

  • El diagnóstico prenatal
  • La ecografía morfológica
  • Los estudios analíticos relacionados con el control de la glucosa o el cultivo del estreptococo del grupo B en vagina y ano.

Las visitas en el tercer trimestre

En principio no hay grandes particularidades, pero es importante subrayar:

  1. Que si hay insuficiencia placentaria, y por tanto reducción en el crecimiento fetal, es aquí cuando suele manifestarse. Por tanto, si es importante monitorizar el crecimiento fetal en cada visita, más si cabe en éstas.
  2. Que en las últimas visitas puede necesitarse valorar el estado del cuello uterino, para hacer una previsión aproximada de su estado frente al parto. Eso requiere un tacto para ver si presenta algún nivel de dilatación, si es rígido o blando, su longitud, etc.
  3. Que al final, en algunos casos, puede indicarse la práctica de monitorización cardiotocográfica. Se trata de una visita donde se colocan unas bandas elásticas alrededor del abdomen para sostener dos detectores, uno de posibles contracciones uterinas y otro de la frecuencia cardiaca fetal. Son indicadores adicionales de si hay ya cierta actividad uterina, aunque no sea detectable por la gestante, y del estado fetal.

Los contenidos en cada visita prenatal incluyen la revisión de los datos clínicos desde el control previo, valoración de la salud materna y del crecimiento fetal, eventual control analítico, y diálogo que incluya recomendaciones, aclaración de cuestiones pendientes, etc. Buena parte de ello se recoge en la sección final, donde se habla de las preocupaciones o cuestiones habituales en la gestación.