Visita preconcepcional

Está aún poco desarrollada, entre otras cosas porque muchas parejas llegan al embarazo sin una planificación previa. Sin embargo, si ésta existe, puede aportar ventajas.

Hay una serie importante de contenidos que pueden abordarse en esta visita. Los contenidos más importantes de esta visita son:

  • Detección de posibles riesgos, incluyendo:
    • Ingesta de medicaciones que, por sus posibles efectos perjudiciales para el feto, debieran ser sustituidas o suprimidas: ciertos anti-convulsivantes, anticoagulantes derivados de la warfarina, etc...
    • Hábitos tóxicos tales como tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, etc...
    • Protección inmunológica insuficiente, lo que exige atender a patologías que pueden afectar a la gestación: rubeola, varicela o hepatitis.
  • Intervenciones relacionadas:
    • Actuación frente a los riesgos detectados, con consejo sobre hábitos tóxicos, sustitución de medicación en la medida de lo posible, o pauta de inmunización.
    • Recomendaciones sobre hábitos saludables: actividad física o nutrición.
    • Suplementación adecuada con ácido fólico (1 mg/día), que reduce el riesgo de anomalías fetales relacionadas con el cierre del tubo neural (meningocele, etc.). Debería iniciarse desde 4 semanas antes del embarazo y mantenerse a lo largo de todo el primer trimestre del mismo. En mujeres que han tenido antecedentes de esta patología, la dosis debe ser superior (4 mg/día).